Saltar al contenido
Señor Finanzas

Paso VI. Parte 1: Si te falta DE DINERO, averigua cómo y por qué4 minutos de lectura

Historia típica: el mes ha comenzado y en un abrir y cerrar de ojos ya estás en cero o a punto de estarlo. ¿Tienes alguna idea de por qué?

Para averiguarlo, primero tienes que encontrar la raíz del problema de los bolsillos vacíos.
Así que responde a las siguientes preguntas y darás el primer paso hacia tu independencia y estabilidad financiera.

RAZONES DEL PORQUE TE FALTA DINERO

¿Adónde fue a parar el dinero?

Muchas personas tienen una idea clara de sus ingresos, pero no ocurre lo mismo con sus gastos y compras. A veces es tan fácil como revisar tu cuenta o el número de tiquetes que se acumulan en tu cartera.

En otros casos, no lo es. Al prestar demasiada atención a los detalles de tus ingresos y gastos sin una estrategia o plan a largo plazo, pierdes la perspectiva general de tus finanzas personales.

Por lo tanto, a medida que examinas cada entrada y salida de efectivo, y por qué desaparece tan rápidamente, evalúa cuáles deseas ahorrar, reducir o eliminar – desde el dinero para el pan hasta el débito automático que utiliza para pagar el seguro contra todo riesgo de tu hogar, para comprar una bebida en la tienda de la esquina o para conseguir transporte público.

Mira las fechas y determina los períodos de gasto más altos: ¿primera o segunda mitad del mes?

Clasifica los tipos de gastos: ¿comida o gastos del hogar?

Divide si se trata de deudas o compras; ropa o entretenimiento; hipotecas o tarjetas de crédito?

¿Cuándo necesitas dinero?

La respuesta a esta pregunta es un poco impactante después de examinar cuidadosamente tu flujo de gastos. ¿Es todo a la vez, o hay fechas especificas en las que debo pagar un préstamo o deudas atrasadas? ¿Estás ahorrando? ¿Estás pidiendo muchos pagos por adelantado? ¿Te toma días o semanas para ahorrar para algo pequeño?

Una vez que sepas qué fechas son claves y con qué frecuencia ocurren:

  • Agrupando por urgencia, cantidad u otra variable importante.
  • Separa los grandes volúmenes de los pequeños.
  • Distribuye tus gastos en una semana, un mes o un trimestre, de modo que puedas evitar los picos en gastos altos, de esta forma siempre tendrás un excelente flujo de caja.
  • En el caso de un producto o servicio de deuda, pregunta a la institución que te dio el dinero, qué opciones tiene para cambiar la fecha de pago.

¿En qué me gasto tanto?

Uno de los ejercicios que no puedes evitar es identificar las cantidades grandes y pequeñas y que gastas. Las primeras son más fáciles de identificar y sabes más sobre ellas. Tal vez estés mejor preparado para pagarlas.

Probablemente no prestes mucha atención a las cantidades pequeñas porque son esporádicas o tan bajas que no las consideras importantes. Pero estos son los pequeños gastos que a menudo terminan dejando los bolsillos vacíos.

No te sorprendas si al sumarlos todos te das cuenta que suman una cantidad significativa. Una vez que lo hayas aclarado:

  • Establece un techo de efectivo para este tipo de salida de dinero.
  • Evita hacer pequeñas compras en el supermercado, ejemplo alimentos o bebidas, deja que se acumulen las necesidades.

¿Estoy ahorrando demasiado?

Puede ser que estés gastando grandes sumas de dinero en seguros y alternativas de ahorro, como depósitos a plazo fijo, pensiones voluntarias o fiducias y que estés quedando sin dinero en efectivo para cubrir lo básico.

Si este es el caso, revisa los montos que estás ahorrando y planifica tus ahorros de acuerdo con el monto que está invirtiendo y no viceversa.

Esto no significa que debas dejar de ahorrar; sólo hazlo de acuerdo a tus posibilidades y flujo, conociendo tus períodos más intensos y tranquilos.

Si tienes un descuento automático de ahorros, considera programarlo para una fecha que no coincida con los pagos de los créditos o con un descuento automático de la tarjeta de crédito.

¿Soy yo o alguien más?

Si tienes una pareja o familia que mantener, o sólo eres tu, debe saber exactamente cuánto cuestan cada uno al mes.

Si tienes hijos, ¿les compras muchas cosas o sólo lo necesario? ¿Alquilan o pagan vivienda? ¿Gastas más en comida o en entretenimiento para los niños?

Si ser soltero es tu negocio, o tu y tu pareja, ¿viajan mucho? ¿Disfrutas de las reuniones con tu pareja o amigos? ¿Compartes cuentas o gestionas todo? ¿Cocinas más en casa o prefieres comer fuera?

Si quieres terminar con tu angustia a fin de mes, es hora de hacer una reingeniería financiera.
Una vez que tengas claro las razones que te dejan corto de dinero, enfócate en arreglar la situación determinando cuáles son los costos que más te exprimen de tu bolsillo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *